Es realmente vergonzoso ver cómo puede la tiranía triunfar en un país tan noble como México, cuya inocencia se observa en lo instintivo de sus albures, en lo sarcástico de sus críticas… en su inmadura gente.
Engañados y manipulados, una vez más, por una clase política eterna y un titiritero de orden nacional que transmite en pantallas, no más que, estupidez y falso entretenimiento que arrojan en cada segundo una roca a la inteligencia humana, golpes bajos a la cultura y de a poco, mutilan la historia de México haciéndonos creer que “en las derrotas, el País ha salido victorioso” -me refiero a la Independencia y a la Revolución, guerras perdidas siendo los vencedores de la misma escuela de los políticos que en ese tiempo poseían el poder-.
Hoy no cambian mucho las cosas, demasiado se ha hablado de por qué triunfo el dinosaurio, de cómo debió actuar la oposición y muchas cosas que caen en el pretérito pluscuamperfecto, cuyo sentido se anula en su misma conjugación.
México y el desarrollo, están perdiendo esta carrera por la manera de hacer política de quienes encabezan los movimientos. Cual efecto mariposa, la actitud y el cambio se deben sembrar en la sociedad, jamás mostrar: el Mexicano es un niño que de a poco camina sorprendiéndose con lo desconocido, la televisión y el falso entretenimiento son la escuela de muchos. Es tiempo de cambiar de dirección y comenzar a sembrar la esperanza, pero hacerlo de verdad.
La política y los políticos actuales han trabajado siempre de arriba hacia abajo, esperando que la base tome los principios que los de arriba quieren -resulta ilógico tan sólo pensar que puedes construir un edificio desde la punta- y jamás se han preocupado en convertirse en los cimientos del cambio. La parte fundamental de una construcción es el lecho rocoso y el sostén son los pilares, el primero es la sociedad, el segundo la ideología.
Es tiempo de trabajar en y con la gente, escucharla, acercarse a ella, hacernos parte del lecho rocoso que construirá un nuevo México. Es increíble ver que en los municipios pequeños se elige a los Representantes según su reputación y no por el color de partido; en este punto los colores no importan y es aquí donde debemos hacer que lo hagan. Construyendo una base ideológica, de a poco, se diluirá la hegemonía tradicional neoliberalista que ha imperado durante los últimos 100 años, no por aceptación sino por costumbre.
Es necesario fumigar con esperanza y realidad nuestros cultivos de cambio, e insertar a los agentes que cumplan con el aleteo de la mariposa para esperar el efecto deseado. No es una tarea fácil, pues desde este fin de semana conocimos que la tiranía triunfa con la minoría que sigue esperando un cambio, pues el resto está harto de comer discursos de ilusiones.
México necesita un cambio, pero el cambio no está en los políticos ni en sus políticas, el cambio está en la gente. Es momento de mostrar la luz de la verdad, de develar los panoramas ocultos, desmentir a la historia y escribir una nueva… Es la época en que México se debe volver Mexicano.
Alex Páramo
6/07/11 at 08:54
Es verdad, estamos sumidos en una mediocridad mediática y política devastadora para nuestra propia gente, el problema que los pocos que nos hemos dado cuenta de ello, no hemos hecho gran cosa por cambiarlo, me incluyo, por que hasta hace poco pensaba “para que tratar de cambiar lo incambiable”, pero encuentro en las palabras que expresas una leve esperanza de lograr ese cambio de fondo que nuestra gente necesita. Mi buen y querido amigo, estoy en disposición de aportar mi granito de arena para lograr de nuestro querido México el país triunfador que todos deseamos ver, ya basta de mediocridad, el cambio esta en nosotros, hay que hacer algo definitivo y poner un ejemplo mas. Te ofrezco mi ayuda para lo que se tenga que hacer, si estamos dispuestos al desmadre, por supuesto que para esta causa también lo estamos.
M.V.Z. Franco Alvarez
6/07/11 at 10:12
Muy amable mi gran amigo, vienen grandes cosas. Sólo hay que estar pendiente. Un abrazo.